El “oscuro” hábito de consumir malas noticias compulsivamente (y cómo podemos atajarlo)

0
85

Desde el inicio de la pandemia, Emily Bernstein, de 29 años, ha estado «scrolling» y «scrolling»… Es decir, deslizando verticalmente en una pantalla táctil.

Como escritora de comedia en Los Ángeles, Bernstein necesita zambullirse en Twitter y en páginas de noticias en busca de material.

Pero su trabajo no es solo lo que le hace estar pegada al teléfono: es la obsesión del llamado doomscrolling, un término de difícil traducción al español que alude a la obsesión por consumir noticias (generalmente malas), arrastrando a través de una fuente de noticias sin pausa, sin importar cuán malas sean éstas o cuántos comentarios de trolls lee en el camino.

«Me topé a mí misma de noche en la cama navegando páginas de noticias, sabiendo que no era saludable para mí… así que, ¿por qué lo hago?«, reflexiona Bernstein.

0 0 votes
Article Rating

Deja un comentario

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments